VIEJA PRIMAVERA
Esta primavera fría y
ardiente
Distante, cercana,
errante
Discontinua e infame
Infortunio de un
instante.
Siento que como
autómata vago
Lejos de la luz y del
amparo
Dormido, despierto de
la mano
De una angustia
vital, invierno ajado.
Me pierdo en
laberinto
sin salidas, sin
caminos
Muros de un mar
confundido
Instantáneas remotas
del olvido.
Tanta fuerza su
mandato
Sintiéndome que no me
hallo
No hay resquicios de
luz
Ni grietas que me den
la mano.
Así quedo perdido sin
bajel
Ahogado en las olas
de mil desastres
Anclado en círculos
disonantes
Atrapado en su
machacar constante.
¡Ay primavera!
Contradictoria en la espera
Resquebrajas más que
calmas
Con tu dualidad
descarnada.
Da igual que seas
vieja
Aún naciente
primavera
Me quedo en tu impermanencia.
Que al igual que
vienes te vas
Este estado cambiará
Que ya ni las nubes
invernan.
Jose.