Un nombre, sólo un nombre
Reclamaban los rebaños con su sangre
Y éste, se resbala
entre sus dedos plagados de patrañas
Desvirtuando el acento
vertido en un discurso
Vacío de intento, de contenido, disperso
¡Un nombre! Reclama el rebaño
¡Un nombre!
Y así su nombre se siembra
con la sangre de inocentes
Susurra el viento incierto
de los ecos de sus voces
Mientras, los mansos se encogen
se entre-mecen en el canto incierto
de sirena
Atrayendo más y más penas
hasta perderse en su inmenso mar.
¡Un nombre! Vocifera el rebaño con saña
¡Un nombre!
Un nombre se susurraba
A si mismo al oído
¡Un nombre!
Lo imaginaba a fuego inscrito
En lo más alto del olimpo
Entre palabras de seda
Y afiladas intrigas
Mientras se decía al espejo
¡Un nombre! Necesito un nombre
Y así se forja un nombre
en la sangre de inocentes
el poder, la avaricia
entreteje sus caprichosos hilos
mientras en el atrio
se le oye gritar
¡Un nombre soy!
¡Un nombre!
J.G.S.
Un soberbio trabajo...cada día me recreo en tu inspiración.
ResponderEliminarDe alto nivel. Una gran obra, con una optica impecable.
ResponderEliminargracias por pasaros y dejarme tan gratos comentarios.
ResponderEliminarintentar contestar sin poder escribir,sin saber cómo hacerlo,
ResponderEliminartan sólo saludarte.
mi querido amigo,pasaba por aquí,y te recuerdo con una sonrisa y una copa de crianza en la mano,mientras acabas tu décimo cigarrillo,
ResponderEliminarcuanto tiempo ha pasado?
cómo he podido olvidar escribir,
leo,leo,pero sólo se empapa mi alma,mi corazón permanece inerte,y él es quien gobierna mi mano derecha.
te leo y sonrio,por hoy me basta,
se feliz,o muere intentándolo
Dioni gracias por pasarte.
ResponderEliminarSabes que para escribir hay que leer, que es como un virus benigno que se propaga con la palabra, escribe, puentea tu alma a tu brazo y que sea ella quien gobierne y cree poemas con una copa de vino y muchas sonrisas...
Se te echa de menos sin duda.
Un fuerte abrazo.