Las palabras se
deslizan por los dedos
Como ánforas a
rebosar de oro
Pero éste brilla sólo
un instante
Mientras ellas viajan
siempre a otro estanque.
Se engrandecen y
desembocan en palabras
Mientras que
cualquier oro se convierte en lodo
Perdido su brillo y
su decoro
Anunciando un vacío
oscuro y atormentado
Repleto de palabras
mudas y escombros.
Y no es justo tener
que elegir
Si los verbos
desescombran allanando las montañas
Deshaciendo las
marañas y calmando el alma
Si la vida se escapa
o se estanca con su magia.
¿Elegir? Como hacerlo
si lo hicieron
Si las palabras
siempre engendran más palabras
Si una no escrita
entierra a mil y una distintas
Si a veces tapar la
boca no basta para acallarlas.
No es justo dijo
Que las palabras
mudas no creen más palabras
Ya sea por amor, por
oro o conjura
Siempre me quedara la
mente en dudas
De esas palabras no
dichas, acalladas.
Si cierro los ojos la
espada se escapa
La pared se funde y
no quedan trabas
Ya veo que vuelve,
que viene un poeta
Y que sus palabras
arrastraran estelas.
J.G.S.
Cierto... las palabras engendran más palabras, y tus versos despiertan versos dormidos... y el placer de leerte.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ojala así sea, que se despierten versos latentes y dormidos...
EliminarGracias Siloe por tu presencias.