jueves, 21 de agosto de 2014

ENTRE LA ESPADA, LA PARED



Las palabras se deslizan por los dedos
Como ánforas a rebosar de oro
Pero éste brilla sólo un instante
Mientras ellas viajan siempre a otro estanque.

Se engrandecen y desembocan en palabras
Mientras que cualquier oro se convierte en lodo
Perdido su brillo y su decoro
Anunciando un vacío oscuro y atormentado
Repleto de palabras mudas y escombros.

Y no es justo tener que elegir
Si los verbos desescombran allanando las montañas
Deshaciendo las marañas y calmando el alma
Si la vida se escapa o se estanca con su magia.

¿Elegir? Como hacerlo si lo hicieron
Si las palabras siempre engendran más palabras
Si una no escrita entierra a mil y una distintas
Si a veces tapar la boca no basta para acallarlas.

No es justo dijo
Que las palabras mudas no creen más palabras
Ya sea por amor, por oro o conjura
Siempre me quedara la mente en dudas
De esas palabras no dichas, acalladas.

Si cierro los ojos la espada se escapa
La pared se funde y no quedan trabas
Ya veo que vuelve, que viene un poeta
Y que sus palabras arrastraran estelas.
J.G.S.

2 comentarios:

  1. Cierto... las palabras engendran más palabras, y tus versos despiertan versos dormidos... y el placer de leerte.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ojala así sea, que se despierten versos latentes y dormidos...
      Gracias Siloe por tu presencias.

      Eliminar