Cada color lleva su
nota imbuida
Cada nota despierta
un sabor
Y cada sabor, nos
deleita…
A veces.
Jugando con las
palabras
me encontré con la
alegría
miles de campanas
sonando
centelleante energía
burbujas doradas
flotando
notas del Sol en la
pista
un dulce sabor a salado
bullicio, calidez,
vida.
Rebuscando,
rebuscando
Fui a parar a la
envidia
Estaba casi diluida
En sueños me
perseguía
Era como caballo sin
amo
Negro siempre
desbocado
Corriendo sin rumbo
fijo
Sin llegar a ningún
lado
Notas de cascos
bramando
Sabor que parece
dulce
Tornando siempre al
amargo.
Siguiendo por el
camino
Con el amor tropecé
Una luz brillante y pura
Al momento desplegué
A casi tres palmos
del suelo
El cielo me
sorprendió
Era de un sabor tan
exquisito
Que sus notas dulces
son.
Ahondando en lo más
profundo
Con el odio me
enfrenté
Negro y chispazos
rojos
Me deslumbraron los
ojos
Notas profundas de
miedo
Eran sus enraizadas
serpientes
De sabor como a
ceniza
Sus notas ira fundida
En un amargo
sirviente.
Al fin tope con la
calma
Y esta sin dudar, no
decía nada
Tan sólo a todo lo
demás observaba
Con una transparencia
inusitada
Sin color y uniendo a
todos
Sin sabor y con todos
sus matices
Sin sonido y
escuchándolo todo
Sabedora que todo lo
demás pasa
Y que ella permanece
siempre
Siendo señora y ama.
J.G.S.
Que bien describes lo que es la montaña rusa de la vida, con sus subidas y bajadas... todo un recorrido de emociones.
ResponderEliminarUn placer leerte.
Reme.
Un fuerte abrazo Rene gracias por venir.
ResponderEliminarPaso a paso , como dulce sinfonía vas describiendo los procesos de la vida .
ResponderEliminarPrecioso !!
Besos amigo
Gracias Elena por tus gratas palabras.
ResponderEliminarSaludos